LUCIFER, UN ENIGMA AÚN NO
RESUELTO
Un tema tan controvertido como curioso es el
mito de la caída de Lucifer.
Normalmente cuando escuchamos la palabra
“Lucifer” lo primero que acude a nuestra mente es esa triste imagen del “ángel
Caído”. Un ser odiado, pero desconocido. Un ser que ha inspirado temor-temor a
lo desconocido-pero también ha sido una fuente inspiradora para muchos poetas
de la categoría de John Milton por citar un ejemplo.
El cristianismo con sus diversas divisiones y
subdivisiones concibió la existencia de dos ángeles que se rebelaron contra
Dios por orgullo. Sus nombres-o los que el cristianismo les dio-son Lucifer y
Satán.
El primero de ellos se niega a obedecer un
mandato del Supremo Creador de adorar a Adán o al hombre. A la pregunta del
Supremo Creador acerca de qué le impide adorar al hombre cuando Él lo ordena,
cosa que aparentemente no es cuestionable ni negociable, Lucifer aduce ser
superior a Adán puesto que él ha sido creado de fuego y Adán de barro.
Rechazando categóricamente toda demostración
de orgullo-que deberíamos decir hablando con propiedad engreimiento, pues
orgullo significa solamente autosatisfacción personal sin que ello lleve
necesariamente a pisarle el cuello al de enfrente-Dios expulsa a Lucifer de su
lado y acoge al hombre y a la mujer en el Paraíso donde pueden comer cuanto
quieran excepto del Árbol Prohibido.
Pero el cesante Lucifer no duerme y está en
todo. Y adoptando la forma de una serpiente aparece ante Eva afirmando que no
les había sido prohibido dicho árbol si no para que no fuesen dos ángeles o no
fuesen inmortales. Y apenas han comido del árbol se dan cuenta de que están
desnudos. Y la fuerte reacción de Supremo Creador no se hace esperar; Adán y
Eva son expulsados del Paraíso por un ángel enviado por Dios. Pero antes de su
partida tiene dos mensajes que transmitirles:
Para él: GANARÁS EL PAN CON EL SUDOR DE TU FRENTE.
Para ella: CON DOLOR PARIRÁS A
TUS HIJOS.
Y he aquí esta tan
interesante como curiosa historia tal y como de toda la vida la conocemos. Sin
embargo, aunque creamos conocer bien el origen de la vida y del mundo según
hipótesis teológicas siempre nos quedará alguna laguna, siempre tendremos
alguna duda, siempre nos formularemos una pregunta detrás de otra.
Muchos libros han
caído en nuestras manos tratando de descifrar ciertas claves. Y aunque la
mayoría de estos aportan algo interesante que podría llevarnos a una firme
conclusión, lo cierto es que todo cuanto pueda saberse permanece y permanecerá
en el misterio. Aunque lo que acto seguido voy a decir pueda parecer
irreverente, uno de los defectos de los libros sagrados es hablar con parábolas
y metáforas cuando el pueblo necesita que se le hable claro, sin claves y sin
frases rebuscadas que no ha de entender. Pese a que pueda alegarse que estas
metáforas nos enseñan a masticar la comida y no a dárnosla masticada y que lo
que pretenden es que busquemos y estudiemos-en resumen que uno se rompa la
cabeza cavilando-yo apostaría por dar unas enseñanzas de modo sencillo, pues si
las damos muy complicadas se nos ahogan en un vaso de agua. Una prueba patente
de ello es que los textos sagrados en lugar de haber sido estudiados con
profundidad cada época y cada pueblo se ha decantado por interpretarlos de
manera acomodaticia acorde a las necesidades del momento. Muchas
interpretaciones han sido las que se ha dado a los evangelios. Y en contra de
lo que promulgan algunos maestros de pega y unos pocos “eminencias de cabeza”
deslumbrados por estos e imitadores y repetidores como loritos de haber
encontrado la verdad, lo que cada uno ha encontrado es su verdad. ¿Recuerda
usted, Maestre Juan, aquella interesantísima historia de los cuatro que
palparon el elefante con los ojos vendados que narraba en su admirable libro
“LAS CLAVES DE LUG”? Cada uno de ellos creyó percibir una cosa distinta: que si
un tronco, que si una manguera...no se podía dar la razón a ninguno de ellos
evidentemente. Solo cuando se quitaron la venda de los ojos percibieron la
verdad. De ahí el dicho “retirar la venda de los ojos”. Porque ni siquiera el
mundo que percibimos con los ojos abiertos es el real si no una proyección de
nuestra psiquis.
Volviendo al
análisis del mito de la caída de Lucifer, también la religión yoruba o santería
tiene sus leyendas o apattakis como se denominan estos cuentos en lenguaje
yoruba. Una de ellas tiene cierto paralelismo con el mito cristiano de Lucifer.
En esta ocasión el dios Obí, conocido por su bondad y su pureza es situado por
Olofín-el Divino Espíritu Santo-en uno de los mejores puestos. Se encuentra vestido
de blanco en lo alto de una palmera. Y Elegguá-conocido como guardián de los
caminos, pero también equiparado a una peculiar especie de niño travieso y
“correveidile”-sospechando que a raíz de su ascenso Obí está tomando una
conducta selecta, discriminadora y engreída decide ponerle a prueba en ocasión
de una fiesta organizada por este último. Todos los invitados son pulcros,
nobles, ilustres, cultos y amables. Pero Elegguá duda mucho de si Obí es
consciente de la existencia de otras personas que se han quedado estancadas en
un plano cualquiera y necesitan ayuda, por lo que obrando de motu propio invita a dicha fiesta a todos los maleantes, vagos,
menesterosos y borrachines que encuentra. Obí no puede-o no quiere-evitar
indignarse a la vista de tanta lacra social en su casa y los despide a todos
con cajas destempladas. Convencido del triste cambio de Obí se niega a ir a su
casa a un recado por orden de Olofín, el cual decide comprobar por sí mismo el
hecho que Elegguá le expone. Acude a casa de Obí disfrazado de limosnero y,
efectivamente, comprueba como este le despide cerrándole la puerta en las
narices. Olofín no tarda en descubrirse y como castigo a la actitud engreída de
Obí le hace caer de lo alto de la palmera condenándole a ser blanco por dentro,
pero negro por fuera, rodar por el suelo y predecir el futuro.
Sorprendente
¿verdad? A estas alturas del texto cabe preguntarse como han podido coincidir
en estas leyendas o historias unas creencias tan dispares en su pura esencia
como la cultura yoruba y el cristianismo. Teniendo en cuenta que el tráfico de
esclavos originó la fusión de la cultura yoruba con las enseñanzas cristianas
del país al que eran llevados dando pie a lo que hoy conocemos como santería o
adoración de los santos, podríamos concluir que basaron dicha leyenda en la
caída de Lucifer que las enseñanzas del cristianismo les intentaron mostrar. Yo
estoy cada vez más convencido de que esas leyendas ya habían nacido de ellos o
de sus antepasados, pues dadas las calamidades que pasaban siendo esclavos y la
inmensa frustración que les dejaba el trato que recibían de los amos y de los
capataces dudo mucho de que estuvieran entonces para cuentos.
La unificación de
todas estas leyendas de procedencia diversa nos llevaría a una única
conclusión: un ángel o una deidad que se rebela por presunción contra un
mandamás que ha creado la vida y que en consecuencia es precipitado al abismo
de la condenación eterna.
Tras la creación de
estos entes tan disconformes y tan contestatarios una segunda criatura entra en
acción: el hombre.
Y este es sometido
a una prueba por una serpiente que le muestra un árbol que no solo le
alimentará si no que le abrirá las puertas del conocimiento. Un primer hijo del
Padre Supremo prueba a su hermano menor que es el hombre. Intenta hacerle
sucumbir en la misma prueba que él ha padecido. Y el Supremo Creador
omnipotente y omnipresente lo ha tolerado. Y, lo más sorprendente del caso, le
ha clavado a este segundo hijo inocentón y fácilmente manipulable una bronca de
órdago y lo ha echado de su lado.
Vamos a suponer que
yo tuviera dos hijos. El primero es un perla que se junta con una panda de
golfos y hace las mil y una barrabasadas. Me tiene frito porque es una parida
detrás de otra. Últimamente le ha dado por llamar a las líneas “calientes” en
mi ausencia y me deja la cartilla temblando.
El segundo es un
inocente que no tiene maldad, es un bonachón que de bueno parece tonto. Se le
puede convencer fácilmente de cualquier cosa. Si alguien le dijera por ejemplo
“se te ha caído la faja” o cualquier estupidez por el estilo, el muy bobo
miraría el suelo siendo sorprendido con una colleja. Su hermano mayor tiene
poder sobre él y si aquel le dijera que saltara, saltaría sin dudar un momento.
Ahora supongamos
que yo le digo a mi hijo el mayor: “dile a tu hermano que me birle cien euros
de la caja, dale mi cartilla a ver lo que hace”. Sabiendo como son el uno y el
otro-el uno por grande y el otro por chico-lo cierto es que yo también acabo de
tener una ocurrencia que es para darme una hostia. Se ha dejado convencer por
su hermano y, efectivamente, me ha “soplado” cien euros de la caja cada vez que
aquel le ha prometido que vería un burro volando si lo hacía y me ha llenado la
cartilla de números rojos.
¿Qué sentido tendría decirles que ganarán el pan con el
sudor de su frente y que su mujer parirá con dolor? Hoy día los niños saben el
latín y el latón y eso lo tienen ellos clarísimo. O sea que como si les dices
“qué verde era mi valle”. A menos que se pongan a pedir en los metros o en la
calle, tendrán que pencar para comer y para vestirse. Y si tienen pareja y
quieren tener hijos naturales la mujer habrá de sufrir lo suyo para darles a
luz, pero es por la presencia de un cuerpo en unos tejidos blandos, no por un
castigo.
Y aparte digo otra
cosa: suponiendo que en esa curiosa e interesante leyenda tanto Eva como Adán
hubieran sido un poco más listos y no hubieran caído en la trampa de la
serpiente, igualmente habrían tenido que trabajar para cultivar y mantener
aquellos árboles frutales de los que se alimentaban. Y si hubieran querido
tener descendencia, claro que Eva habría sufrido lo suyo para poder dar a luz a
sus hijos. Los ejercicios de yoga y las técnicas de relajación para el parto
sin dolor no estaban aún descubiertos en una época tan remota.
Yo no consideraría
el trabajo como un castigo divino puesto que tenemos que trabajar para vivir.
Si todo el mundo concibiera el trabajo como un castigo...¿de donde saldrían los
elementos de primera necesidad? Tengamos en cuenta que una persona que nace con
“todo hecho”, que no tiene más que pegar dos puñetazos en la mesa para que la
esposa, la madre o el hijo le sirvan lo que quiere en bandeja de plata, en
resumen, un “viva la Pepa” y “ahí me las traigan todas” que se rige por la ley
del mínimo esfuerzo, cualquier circunstancia que le suponga un esfuerzo o un
trabajo la va a vivir como un castigo.
De ahí todas las
incomprensiones con las que tropezamos en esas hipótesis teológicas.
Sin embargo otras
doctrinas ocultistas-basadas más en la concepción de fuerzas y de principios
que en leyendas-dan otra definición acerca de este mito.
En primer lugar se
detienen a analizar los vocablos con los que se suele denominar a dichas
fuerzas.
Lucifer(de Lux, luz
y Ferre, hacer o hacedor): vocablo griego que significa portador o hacedor de
la Luz.
Satán: vocablo
hebreo que significa “enemigo, opositor u oponente”.
El ocultismo toma a
Satán y a Lucifer como dos principios opuestos o como dos polos opuestos de un
mismo principio. El solve et coagula
de los alquimistas entraría dentro de esta categoría.
Lucifer sería
entonces el principio de disolución y Satán el principio de coagulación,
congelación o cristalización.
Lucifer según este
punto de vista no sería un ser expulsado por Dios del Paraíso sino una fuerza o
una energía que al no lograr o no tener la suficiente capacidad para
proyectarse del todo hacia lo alto retrocedió hacia los planos inferiores y ahí
se encuentra desempeñando un papel importante en la evolución de los espíritus.
¿Quieres decir como
un boomerang que regresó a su punto de partida o una pelota que chocó contra un
palo y regresó de rebote?, preguntará alguien.
No exactamente.
Hemos dicho que el
vocablo Satán significa Opositor u Oponente.
Para una mejor
comprensión vamos a poner un ejemplo práctico. Tomaremos un vaso de agua, una
cucharada de azufre y un pellizco de limaduras de hierro.
Vamos a suponer que
Dios es el agua, Lucifer el azufre y las limaduras de hierro las almas en
evolución.
El azufre es un
producto no soluble en agua. Al echar en el vaso una cucharada del mismo por
grande que sea quedará flotando en la superficie.
Si las limaduras de
hierro son vertidas directamente en el agua se hundirán hasta tocar el fondo.
Si son vertidas sobre el azufre quedarán también flotando en la superficie sin
siquiera sumergirse en el agua.
Sin embargo si las
limaduras de hierro están candentes y queman parte del azufre, este se fundirá
permitiendo a las limaduras de hierro llegar al fondo del vaso. Equiparemos a
partir de ahí la candencia del hierro con el karma que estamos quemando. El
azufre sólido era el karma aún no cumplido que al fundirse y volverse azufre
plástico-karma positivo-nos permitió sumergirnos en el agua hasta el fondo del
vaso-o fundirnos con la energía vital o esencia cósmica-.
Vamos a exponer
otro ejemplo con el agua(Dios o la Energía Vital o la Energía Cósmica), el
aceite(Lucifer) y una planta(los seres vivos del plano material). Las raíces de
esta necesitan del agua para mantenerla viva. El aceite que es otro elemento no
soluble en agua quedaría flotando en la superficie de la misma. Si las raíces
de la planta están en el agua, aunque el tallo esté en el aceite, la planta
vivirá. Si las raíces están sumergidas en el aceite la planta morirá.
Ahora equiparemos
al agua con la Energía Vital y a los distintos recipientes(cántaros, botellas,
vasos, copas, escudillas, etc.)con las diferentes creencias que le tributan
culto, cada una con sus dogmas y a su manera. Equiparemos, por ejemplo, a la
copa con el hinduismo. Bebemos una copa de agua para aplacar nuestra sed y es
el agua, no la copa, lo que nos mantiene en vida.
EL CIELO Y EL INFIERNO
Otra cuestión
bastante debatida, más que debatida discutida, es el tema del Infierno. ¿Qué es
el Infierno?
La definición que
se da es “lugar de sufrimiento”.
Sin embargo, hemos
de tener en cuenta que no es un lugar físico ni material por cuanto los mismos
teólogos afirman que no es el cuerpo si no el alma quien sufre. Visto así sería
entonces un estado de conciencia. No obstante, si se estudian y se interpretan
los pasajes y las escrituras adecuadamente ninguna de ellas habla de estancia
eterna en ese plano.
Veamos el origen de
la palabra “infierno”.
Dicha palabra
deriva del vocablo “In Fernus” que significa interior o los estados interiores
e inferiores de nuestro propio ser. En otras palabras los rincones ocultos del
subconsciente o lo que la sociedad demasiado influida por la moral católica
considera que es nuestra parte oscura y negativa. El verso “descendió a los
infiernos como Orfeo” podría significar simplemente que realizó un trabajo
interno viajando mentalmente a lo más profundo de sí mismo. Dicho descenso a
los estados inferiores del ser o “katabasis” no tendría otro objetivo que
autoexplorarnos a fin de separar el copo de la avena o realizar una alquimia
interior o transmutación de la energía. Un aleccionador ejemplo de ello fue la
experiencia llevada a cabo en Vallgorgina por el maestro ocultista Ricard Bru
con dos iniciados que viajaron a lo más profundo de sí mismos en estado de
hipnosis. Al viajar a nuestros propios estados inferiores-tal como estos
sujetos narraron al despertar-descubrimos un verdadero ejército de monstruos
poblando nuestra psique. Se trata de nuestros vicios, de nuestros
impulsos...son a modo de espinas clavadas que conviene extraer. Es una forma de
desnudarnos de nuestra supuesta perfección y liberarnos de un pesado fardo que
nos impide avanzar en el camino de la evolución.
¿Pero qué papel juegan en esto Lucifer y Satán?
Satán que es el
arquetipo de la coagulación y la cristalización sería la materia a la que
descendemos para purificarnos viviendo las experiencias terrenales que nos
permitirán aprender. Sería entonces, el suelo que pisamos, las paredes entre
las que residimos, el techo que nos cubre, el hielo que conserva los alimentos
que tomamos para que no se pudran ni se pierdan antes de servirnos. En resumen,
la misma tierra que nos proporciona los elementos básicos para nuestra
existencia. Satán es el elemento tierra.
Lucifer en
oposición a la congelación y cristalización de Satán-palabras textuales de
Manuel Seral Coca en su libro “Lucifer, símbolo oculto de la iniciación”,
ediciones Fausí, 1987, ver bibliografía estudiada y recomendada-sería el
impulso ígneo, sería la disolución de los elementos coagulantes y coagulados,
sería el sol que deshace el hielo que conserva los alimentos, pero también el
fuego utilizado para la cocción de los mismos. Sería el motor que impulsa
nuestra evolución y que nos empuja hacia lo alto. Sería el elemento líquido opuesto
a sólido(Satán). Ambos son enemigos, pero cada cual desempeña su papel en el
plan cósmico. Lucifer sería el resto de los cuatro elementos de la naturaleza:
fuego, aire y agua.
Profundicemos ahora
en el verdadero significado de la palabra “enemigo”.
Esta palabra no
tiene demasiado por no decir nada que ver con el ideal de las conductas
sociales. Enemigo no es aquel con el que te llevas mal ni aquel otro que se
recrea haciéndote la púa por algún motivo específico o simplemente porque le
pasa por las narices. Enemigo quiere decir simplemente incompatible. En el
taoísmo encontramos la amistad y la enemistad de ciertos elementos. Por ejemplo
tendríamos el fuego que es enemigo de la madera porque la destruye(para
transformarla en carbón), y la madera que es amiga del fuego porque lo aviva
ayudándole a transmitir su calor. Sin embargo el fuego y el agua son enemigos
porque el fuego seca el agua(transformándola en vapor) y el agua sofoca el
fuego. Ello dependerá de cual de los dos elementos sea más patente en un
momento puntual.
¿Entonces qué ocurre con el resto de demonios denominados
Belcebú, Mefistófeles, Asmodeo y un largo etcétera de todos ellos?
Volviendo a las
enseñanzas de Ricard Bru todos estos nombres son arcanos o simbólicos. Mefisto
que significa “el que rehuye la luz”-según una pieza teatral de Goethe, el
diablo que firmó el pacto con el doctor Fausto-podría ser otra fuerza no
compatible con la Energía Vital. El resto, y esto el iniciado y el maestro lo
saben muy bien, no son entidades reales sino nombres que el pueblo y la
tradición han asignado a fuerzas poco evolucionadas. Si prestamos atención a
una lista que algunos demonólogos suelen dar- Abaddón, Adramelech, Ahpuch,
Asmodeus, Astaroth, Baalberith, Balaam, Baphomet, Bast, Beelzebub, Behemoth,
Dagón, Demogorgón, Fenriz, Gorgo, Ishtar, etc- la mayoría de estos nombres
derivan de antiguos cultos paganos, pues a menudo sucede que los dioses
representantes de cultos olvidados en el tiempo y en la historia ganan el
apelativo de demonios, tal es el caso del ídolo templario Baphomet.
El papel de estas
fuerzas no es otro que el de ayudar al ser humano en su camino de la evolución
hasta lograr fusionarse o encontrarse con el ser divino. Es el microcosmos que
evoluciona hasta fusionarse con el Macrocosmos.
Por lo que respecta
al hecho de la tentación de Eva en el Paraíso podría tratarse de una mera
alusión a cuando el hombre descubrió que era hombre simbolizado por el
descubrimiento que la serpiente protagonista sugiere a esta pareja. Cuando el
hombre toma consciencia de sí mismo y comienza a desplegar todas las facultades
que hasta ese momento ha tenido adormecidas comienza a fabricar utensilios para
cazar, descubre la utilidad del fuego para iniciar la cocción de los alimentos
o aquellas piezas que se proporciona para poder subsistir. Pero al mismo tiempo
se da cuenta de que puede hacer tanto el bien como el mal, o lo que es lo mismo
descubre que puede crear y puede destruir y que lo que la mano del hombre ha
hecho puede de igual forma destruirlo. Habiendo avanzado en su conocimiento de
sí mismo, pero manteniendo aún su mente primitiva y en estado semisalvaje el
instinto de supervivencia le llevará, lo mismo que caza y mata para
alimentarse, a la aniquilación de su hermano si siente que su territorio está a
punto de ser invadido por este y en consecuencia sus derechos están a punto de
ser vulnerados. La parte invasora y atacante descubrirá asimismo que puede
ganar un terreno que no le corresponde. Y que puede elegir entre la
negociación, el convenio y el pacto en su parte positiva y el fraude, la
estafa, el soborno, la amenaza y el chantaje en la parte negativa. Todo esto
quedará para el futuro y para cuando el hombre entre en su fase civilizada.
Mientras tanto los instintos primarios llevados hasta el paroxismo llevarán a
esta criatura, como dijimos, a agredir a su hermano, sea para obtener algo de
este, sea para impedir que este le quite lo que tiene.
LUCIFER EN OTRAS
CULTURAS.
Una fusión entre la
cultura bantú, el espiritismo, la magia india y algunos elementos rituales
cristianos dio origen a la macumba. Más adelante el espiritismo ocultista
contenido en esta evolucionó al encontrarse con la filosofía promulgada por una
gran figura del espiritismo, Allán Kardec, que dio origen al llamado “espiritismo
kardecista”. De esta forma la macumba evolucionó hacia lo que hoy conocemos
como “Umbanda”-de “AUM” que significa “Dios” o “dioses” y “Bandha” que
significa “congregación “, “grupo” o “asamblea”-y de igual forma a esta otra
vertiente suya conocida como “Kimbanda” –de “Ki” y “nganga”-y hace referencia
al que “es al mismo tiempo médico, profeta y hechicero”. El umbanda es el culto
a los orixás, a los caboclos y a los pretos-velhos y el kimbanda es el culto a
los exús y a las pomba giras. Los de la primera línea son respectivamente las
divinidades del panteón africano sincretizadas con los santos católicos, los
espíritus de los indígenas y los espíritus de antiguos esclavos africanos y los
de la segunda línea son entes en estado de evolución cuya tarea consiste en
ayudar al ser humano en su camino hacia el ser divino.
El que parece ser
el capitán o jefe de todos ellos-los exús y las pomba giras-recibe el nombre de
Exú Rey, Mayoral o Lucifer y coincidiendo con el luciferismo ocultista, se le
atribuye el papel de ayudar a los seres humanos en su evolución. Por lo que
respecta a las Pomba Giras o su alter ego femenino estas en principio serían
almas de mujeres que han vivido realmente en la tierra y han dejado una huella
imborrable e impactante en la historia por acciones cometidas o por su peculiar
forma de enfrentarse al mundo. Estas son invocadas a menudo en trabajos mágicos
derivados de la kimbanda, a menudo aquellos relacionados con cuestiones de amor
y sexualidad.
KIMBANDA: MAGIA ROJA Y LUCIFERISMO
Dentro de este
culto denominado Kimbanda se recurre junto a sus ritos ceremoniales destinados
a ayudar a los participantes en su evolución espiritual a través de consultas,
preguntas y respuestas del mismo modo que se obtienen conocimientos relativos
al progreso espiritual en una instructiva reunión espiritista, a los trabajos
mágicos destinados a resolver problemas amorosos o sexuales. Con la expresión
“magia roja” se definen los trabajos y los rituales que son a menudo de fondo
sexual(dado que el color rojo se relaciona con la pasión y la fogosidad,
mientras que el rosa se relaciona con la parte romántica y sentimental, de ahí
la expresión “magia rosa” para los trabajos mágicos de amor cuyo único objetivo
es una unión de carácter sentimental o romántico). A través de estos trabajos
se puede decir que se obtiene un beneficio triple, pues la entidad( exú o pomba
gira) a la que pedimos ayuda en este sentido evoluciona por el bien que hace a
la persona necesitada de esta ayuda y a la vez que damos un empuje a dicha entidad
en el plano espiritual recibimos nosotros un empuje similar que nos hace quemar
etapas y ganar puntos y de otra banda el beneficio realizado a la persona
regresa a nosotros como un efecto boomerang positivo. Cuando por el contrario
se solicita a través de estos trabajos un perjuicio para un ser odiado, aparte
de que el efecto boomerang regresa a su punto de partida con unas desastrosas
consecuencias, retrasamos la evolución de estos entes y a la vez tampoco
evolucionamos nosotros.
Estos rituales es lo
que podríamos dar en llamar “luciferismo” o “magia luciferina” ya que mediante
estos ritos y las peticiones que realizamos nos relacionamos con el elemento o
la fuerza denominada Lucifer-representado por estos entes-para hacer magia en
sus diversas variantes. Pomba Gira que es compañera sentimental o alter ego
femenino de Exú o de “Lucifer” nos asistirá en nuestros trabajos de magia roja
o magia de la pasión y la sexualidad cuyo objetivo es despertar y activar los
chakras del amor y del sexo. El tantrismo o yoga del sexo podría ser una
versión de lo que hemos dado en llamar “magia roja”.
Sin embargo, otro
vivo ejemplo de lo que estamos llamando “magia luciferina” se traduciría
simplemente como “habilidad de negociación”. Podríamos decir que la magia “satánica”
sería meramente el instinto de supervivencia y la magia luciferina la búsqueda
inteligente del propio beneficio utilizando nuestros propios recursos internos.
De todos los libros
que he tenido oportunidad de leer hasta ahora del Maestro Juan, el más curioso
de todos ellos es el de “La ruleta”. Nos enseña a explotar nuestras habilidades
para no salir perdiendo de este arriesgado juego y al mismo tiempo nos ofrece
un pequeño ritual en el que pactamos con Exú(Lucifer)para que nos guíe y nos
inspire en tan emocionante aventura. Es sencillamente una petición seguida de
una recompensa(las ofrendas que suelen darse a estas entidades como un puro,
una moneda y una copa de ron, por
ejemplo)y no tiene nada que ver con los pactos diabólicos recogidos en los famosos
“grimoires” que hoy día se siguen editando y vendiendo.
Y ya que ha salido
la palabra “diabólico” haremos un pequeño estudio del significado de la palabra
“Diablo”. Uno de los vocablos de los que tenemos conocimiento es “duplo” que
quiere decir “doble” y del que derivó la palabra “Diablo”. Sería pues, el
doble, el reflejo, la sombra o la proyección de la Divinidad. Otro vocablo de
origen griego es “diabolus” o “diábolo” que significa “fluyendo hacia abajo”
como en el caso de la fuerza denominada Lucifer que no logra del todo
proyectarse hacia lo alto y en consecuencia fluye en sentido inverso.
SATANISTAS, LUCIFERINOS, ADORADORES DE BELCEBÚ...¿QUÉ PASA
CON ELLOS?
A estas alturas del
texto alguien se preguntará a qué tipo de entes adoran entonces estos círculos
o grupos organizadores de rituales sangrientos, blasfemantes y profanadores.
No tienen otro
objetivo que dar rienda suelta a sus más bajos instintos o manifestar
violentamente un desacuerdo con determinadas instituciones(como la iglesia católica
en el caso de los grupos satanistas). Muchos de ellos desarrollan un concepto
nazi de la propia humanidad escudándose en supuestas búsquedas de conocimientos
esotéricos y ocultistas, a menudo sin diferenciar claramente esoterismo de
ocultismo.
Quién invoca se
adentra en lo más profundo de sí mismo de donde pueden surgir los sueños más
hermosos o las realidades más espantosas. El supuesto “emperador Lucifer” o
“Rey Satán” al que pretenden evocar durante estos ritos no son más que el
reflejo de nosotros mismos, una excusa para desinhibirnos o para exaltar
instintos sexuales que quizás de otra manera deberíamos tener reprimidos. No
existe en realidad lo que comúnmente denominamos “misa negra”(un sacerdote
renegado como oficiante, una mujer desnuda como altar, oraciones y símbolos
cristianos invertidos y un sacrificio sangriento a menudo de un animal o de un
recién nacido) ni lo que más recientemente hemos denominado “misa roja”(rito de
sangre destinado a alimentar a entes parásitos o vampíricos para que no pierdan
su poder energético). Lo primero es característico de los grupos satanistas y
lo segundo lo es de los grupos luciferinos (o así quieren llamarse unos y
otros). Solamente existen asesinatos con ribetes ritualísticos que saltan de
tanto en tanto a la prensa promoviendo un gran escándalo y poniendo en tela de
juicio el verdadero conocimiento ocultista y esotérico. Por más que los grupos
autodenominados “luciferinos” aduzcan que adoran a “Lucifer que es el portador
de la luz” lo cierto es que de luz sus prácticas les aportan bien poco. Como
tampoco tienen reparo en catalogar un rito sangriento típico de ellos con el
apelativo de “magia roja”, lo cual se da con tanta frecuencia que los mismos
magos conocedores profundos del ocultismo, el esoterismo, el hermetismo y la
magia definen la magia roja como magia de sangre, lo mismo que definen
luciferismo como adoración a Lucifer. Resumiendo: no existen sectas satánicas
ni sectas luciferinas, si no más bien, grupos de mentes manipuladoras y
manipulables que imitan rituales nigrománticos y vampíricos vistos en películas
de terror pretendiendo mostrarlos como ritos de culto a Satán, Lucifer y tantos
nombres como puedan encontrar en viejos tratados de magia evocatoria o como su
mente atrofiada por la gran cantidad de droga que a menudo se consume durante
sus reuniones sea capaz de concebir. En el mundo de la imaginación todo es
válido y todo es posible.
Y añado que no he
pretendido en ningún momento y bajo ninguna circunstancia estar en posesión de
la verdad absoluta, si no mostrar otros conceptos existentes sobre esta tan
controvertida figura que es Lucifer.
Kiriel.
BIBLIOGRAFÍA ESTUDIADA Y
RECOMENDADA
Lucifer, símbolo oculto de la
iniciación, Manuel Seral Coca, Ediciones Fausí
La historia secreta
de Lucifer, Lynk Picknett, Planeta
El karma, Pierre
Fontaine, Editors
El esoterismo, Hans
Krofer, Editors
Las misas negras,
Louis Adams, Editors
El espiritismo
brasileño, Pedro Mc Gregor, Ediciones Roca
Trabajos de
medianoche con Exú y Pomba Gira, Arcadio, Editorial Siete Llaves
Rituales de magia
blanca, Lucía Pavesi, De Vecchi
La santería, magia
y misterios del coco, Librooferta
La hechicería,
Serge Hutín, Martínez Roca
Brujería y magia en
América, Carlo Liberio del Zotti, Plaza & Janés
Satanismo y brujería,
vol. 1, Grupo Editorial Babilonia.
Las claves de Lug,
Joan Bosch, Protusa
Exú, señor de los
caminos, Joan Bosch, Protusa
Pomba Gira, diosa
del amor, Joan Bosch, Protusa
La ruleta, Joan
Bosch, Protusa
El Diablo. El
síndrome del Maligno, Manuel Carballal y Gabriel Carrión, Ediciones Júcar.
El gran libro del tarot, Valerio Sanfo, De Vecchi
El principio era el fin, Oscar Kiss Maerth, Barral
Editores
REVISTAS
Ritos y Tradiciones
Universales del Hombre( Artículo “Viaje al Infierno” de Ricard González
Bru)
Más Allá
(Artículo “El demonio está aquí” de Félix Gracia)
***CURSOS***
-MAGIA BLANCA, ROJA Y VERDE.
-TAROT CABALÍSTICO Y DE CRECIMIENTO PERSONAL.
-LUCIFERISMO.
-NUMEROLOGÍA.
-ESOTERISMO.
-OCULTISMO.
-CÁBALA.
-REENCARNACIÓN Y KARMA.
Entrega de dossier, certificado de asistencia y diploma. Consultar precios en la siguiente dirección de correo electrónico: iemanjaoxum@hotmail.com


No hay comentarios:
Publicar un comentario