miércoles, 29 de mayo de 2013

LUCIFER UN ENIGMA AÚN NO RESUELTO

LUCIFER, UN ENIGMA AÚN NO RESUELTO


 Un tema tan controvertido como curioso es el mito de la caída de Lucifer.
 Normalmente cuando escuchamos la palabra “Lucifer” lo primero que acude a nuestra mente es esa triste imagen del “ángel Caído”. Un ser odiado, pero desconocido. Un ser que ha inspirado temor-temor a lo desconocido-pero también ha sido una fuente inspiradora para muchos poetas de la categoría de John Milton por citar un ejemplo.
 El cristianismo con sus diversas divisiones y subdivisiones concibió la existencia de dos ángeles que se rebelaron contra Dios por orgullo. Sus nombres-o los que el cristianismo les dio-son Lucifer y Satán.
 El primero de ellos se niega a obedecer un mandato del Supremo Creador de adorar a Adán o al hombre. A la pregunta del Supremo Creador acerca de qué le impide adorar al hombre cuando Él lo ordena, cosa que aparentemente no es cuestionable ni negociable, Lucifer aduce ser superior a Adán puesto que él ha sido creado de fuego y Adán de barro.
 Rechazando categóricamente toda demostración de orgullo-que deberíamos decir hablando con propiedad engreimiento, pues orgullo significa solamente autosatisfacción personal sin que ello lleve necesariamente a pisarle el cuello al de enfrente-Dios expulsa a Lucifer de su lado y acoge al hombre y a la mujer en el Paraíso donde pueden comer cuanto quieran excepto del Árbol Prohibido.
 Pero el cesante Lucifer no duerme y está en todo. Y adoptando la forma de una serpiente aparece ante Eva afirmando que no les había sido prohibido dicho árbol si no para que no fuesen dos ángeles o no fuesen inmortales. Y apenas han comido del árbol se dan cuenta de que están desnudos. Y la fuerte reacción de Supremo Creador no se hace esperar; Adán y Eva son expulsados del Paraíso por un ángel enviado por Dios. Pero antes de su partida tiene dos mensajes que transmitirles:
Para él: GANARÁS EL PAN CON EL SUDOR DE TU FRENTE.
Para ella: CON DOLOR PARIRÁS A TUS HIJOS.
 Y he aquí esta tan interesante como curiosa historia tal y como de toda la vida la conocemos. Sin embargo, aunque creamos conocer bien el origen de la vida y del mundo según hipótesis teológicas siempre nos quedará alguna laguna, siempre tendremos alguna duda, siempre nos formularemos una pregunta detrás de otra.
 Muchos libros han caído en nuestras manos tratando de descifrar ciertas claves. Y aunque la mayoría de estos aportan algo interesante que podría llevarnos a una firme conclusión, lo cierto es que todo cuanto pueda saberse permanece y permanecerá en el misterio. Aunque lo que acto seguido voy a decir pueda parecer irreverente, uno de los defectos de los libros sagrados es hablar con parábolas y metáforas cuando el pueblo necesita que se le hable claro, sin claves y sin frases rebuscadas que no ha de entender. Pese a que pueda alegarse que estas metáforas nos enseñan a masticar la comida y no a dárnosla masticada y que lo que pretenden es que busquemos y estudiemos-en resumen que uno se rompa la cabeza cavilando-yo apostaría por dar unas enseñanzas de modo sencillo, pues si las damos muy complicadas se nos ahogan en un vaso de agua. Una prueba patente de ello es que los textos sagrados en lugar de haber sido estudiados con profundidad cada época y cada pueblo se ha decantado por interpretarlos de manera acomodaticia acorde a las necesidades del momento. Muchas interpretaciones han sido las que se ha dado a los evangelios. Y en contra de lo que promulgan algunos maestros de pega y unos pocos “eminencias de cabeza” deslumbrados por estos e imitadores y repetidores como loritos de haber encontrado la verdad, lo que cada uno ha encontrado es su verdad. ¿Recuerda usted, Maestre Juan, aquella interesantísima historia de los cuatro que palparon el elefante con los ojos vendados que narraba en su admirable libro “LAS CLAVES DE LUG”? Cada uno de ellos creyó percibir una cosa distinta: que si un tronco, que si una manguera...no se podía dar la razón a ninguno de ellos evidentemente. Solo cuando se quitaron la venda de los ojos percibieron la verdad. De ahí el dicho “retirar la venda de los ojos”. Porque ni siquiera el mundo que percibimos con los ojos abiertos es el real si no una proyección de nuestra psiquis.
 Volviendo al análisis del mito de la caída de Lucifer, también la religión yoruba o santería tiene sus leyendas o apattakis como se denominan estos cuentos en lenguaje yoruba. Una de ellas tiene cierto paralelismo con el mito cristiano de Lucifer. En esta ocasión el dios Obí, conocido por su bondad y su pureza es situado por Olofín-el Divino Espíritu Santo-en uno de los mejores puestos. Se encuentra vestido de blanco en lo alto de una palmera. Y Elegguá-conocido como guardián de los caminos, pero también equiparado a una peculiar especie de niño travieso y “correveidile”-sospechando que a raíz de su ascenso Obí está tomando una conducta selecta, discriminadora y engreída decide ponerle a prueba en ocasión de una fiesta organizada por este último. Todos los invitados son pulcros, nobles, ilustres, cultos y amables. Pero Elegguá duda mucho de si Obí es consciente de la existencia de otras personas que se han quedado estancadas en un plano cualquiera y necesitan ayuda, por lo que obrando de motu propio invita a dicha fiesta a todos los maleantes, vagos, menesterosos y borrachines que encuentra. Obí no puede-o no quiere-evitar indignarse a la vista de tanta lacra social en su casa y los despide a todos con cajas destempladas. Convencido del triste cambio de Obí se niega a ir a su casa a un recado por orden de Olofín, el cual decide comprobar por sí mismo el hecho que Elegguá le expone. Acude a casa de Obí disfrazado de limosnero y, efectivamente, comprueba como este le despide cerrándole la puerta en las narices. Olofín no tarda en descubrirse y como castigo a la actitud engreída de Obí le hace caer de lo alto de la palmera condenándole a ser blanco por dentro, pero negro por fuera, rodar por el suelo y predecir el futuro.
 Sorprendente ¿verdad? A estas alturas del texto cabe preguntarse como han podido coincidir en estas leyendas o historias unas creencias tan dispares en su pura esencia como la cultura yoruba y el cristianismo. Teniendo en cuenta que el tráfico de esclavos originó la fusión de la cultura yoruba con las enseñanzas cristianas del país al que eran llevados dando pie a lo que hoy conocemos como santería o adoración de los santos, podríamos concluir que basaron dicha leyenda en la caída de Lucifer que las enseñanzas del cristianismo les intentaron mostrar. Yo estoy cada vez más convencido de que esas leyendas ya habían nacido de ellos o de sus antepasados, pues dadas las calamidades que pasaban siendo esclavos y la inmensa frustración que les dejaba el trato que recibían de los amos y de los capataces dudo mucho de que estuvieran entonces para cuentos.
 La unificación de todas estas leyendas de procedencia diversa nos llevaría a una única conclusión: un ángel o una deidad que se rebela por presunción contra un mandamás que ha creado la vida y que en consecuencia es precipitado al abismo de la condenación eterna.
 Tras la creación de estos entes tan disconformes y tan contestatarios una segunda criatura entra en acción: el hombre.
 Y este es sometido a una prueba por una serpiente que le muestra un árbol que no solo le alimentará si no que le abrirá las puertas del conocimiento. Un primer hijo del Padre Supremo prueba a su hermano menor que es el hombre. Intenta hacerle sucumbir en la misma prueba que él ha padecido. Y el Supremo Creador omnipotente y omnipresente lo ha tolerado. Y, lo más sorprendente del caso, le ha clavado a este segundo hijo inocentón y fácilmente manipulable una bronca de órdago y lo ha echado de su lado.
 Vamos a suponer que yo tuviera dos hijos. El primero es un perla que se junta con una panda de golfos y hace las mil y una barrabasadas. Me tiene frito porque es una parida detrás de otra. Últimamente le ha dado por llamar a las líneas “calientes” en mi ausencia y me deja la cartilla temblando.
 El segundo es un inocente que no tiene maldad, es un bonachón que de bueno parece tonto. Se le puede convencer fácilmente de cualquier cosa. Si alguien le dijera por ejemplo “se te ha caído la faja” o cualquier estupidez por el estilo, el muy bobo miraría el suelo siendo sorprendido con una colleja. Su hermano mayor tiene poder sobre él y si aquel le dijera que saltara, saltaría sin dudar un momento.
 Ahora supongamos que yo le digo a mi hijo el mayor: “dile a tu hermano que me birle cien euros de la caja, dale mi cartilla a ver lo que hace”. Sabiendo como son el uno y el otro-el uno por grande y el otro por chico-lo cierto es que yo también acabo de tener una ocurrencia que es para darme una hostia. Se ha dejado convencer por su hermano y, efectivamente, me ha “soplado” cien euros de la caja cada vez que aquel le ha prometido que vería un burro volando si lo hacía y me ha llenado la cartilla de números rojos.
¿Qué sentido tendría decirles que ganarán el pan con el sudor de su frente y que su mujer parirá con dolor? Hoy día los niños saben el latín y el latón y eso lo tienen ellos clarísimo. O sea que como si les dices “qué verde era mi valle”. A menos que se pongan a pedir en los metros o en la calle, tendrán que pencar para comer y para vestirse. Y si tienen pareja y quieren tener hijos naturales la mujer habrá de sufrir lo suyo para darles a luz, pero es por la presencia de un cuerpo en unos tejidos blandos, no por un castigo.
 Y aparte digo otra cosa: suponiendo que en esa curiosa e interesante leyenda tanto Eva como Adán hubieran sido un poco más listos y no hubieran caído en la trampa de la serpiente, igualmente habrían tenido que trabajar para cultivar y mantener aquellos árboles frutales de los que se alimentaban. Y si hubieran querido tener descendencia, claro que Eva habría sufrido lo suyo para poder dar a luz a sus hijos. Los ejercicios de yoga y las técnicas de relajación para el parto sin dolor no estaban aún descubiertos en una época tan remota.
 Yo no consideraría el trabajo como un castigo divino puesto que tenemos que trabajar para vivir. Si todo el mundo concibiera el trabajo como un castigo...¿de donde saldrían los elementos de primera necesidad? Tengamos en cuenta que una persona que nace con “todo hecho”, que no tiene más que pegar dos puñetazos en la mesa para que la esposa, la madre o el hijo le sirvan lo que quiere en bandeja de plata, en resumen, un “viva la Pepa” y “ahí me las traigan todas” que se rige por la ley del mínimo esfuerzo, cualquier circunstancia que le suponga un esfuerzo o un trabajo la va a vivir como un castigo.
 De ahí todas las incomprensiones con las que tropezamos en esas hipótesis teológicas.
 Sin embargo otras doctrinas ocultistas-basadas más en la concepción de fuerzas y de principios que en leyendas-dan otra definición acerca de este mito.
 En primer lugar se detienen a analizar los vocablos con los que se suele denominar a dichas fuerzas.
 Lucifer(de Lux, luz y Ferre, hacer o hacedor): vocablo griego que significa portador o hacedor de la Luz.
 Satán: vocablo hebreo que significa “enemigo, opositor u oponente”.
 El ocultismo toma a Satán y a Lucifer como dos principios opuestos o como dos polos opuestos de un mismo principio. El solve et coagula de los alquimistas entraría dentro de esta categoría.
 Lucifer sería entonces el principio de disolución y Satán el principio de coagulación, congelación o cristalización.
 Lucifer según este punto de vista no sería un ser expulsado por Dios del Paraíso sino una fuerza o una energía que al no lograr o no tener la suficiente capacidad para proyectarse del todo hacia lo alto retrocedió hacia los planos inferiores y ahí se encuentra desempeñando un papel importante en la evolución de los espíritus.
 ¿Quieres decir como un boomerang que regresó a su punto de partida o una pelota que chocó contra un palo y regresó de rebote?, preguntará alguien.
 No exactamente.
 Hemos dicho que el vocablo Satán significa Opositor u Oponente.
 Para una mejor comprensión vamos a poner un ejemplo práctico. Tomaremos un vaso de agua, una cucharada de azufre y un pellizco de limaduras de hierro.
 Vamos a suponer que Dios es el agua, Lucifer el azufre y las limaduras de hierro las almas en evolución.
 El azufre es un producto no soluble en agua. Al echar en el vaso una cucharada del mismo por grande que sea quedará flotando en la superficie.
 Si las limaduras de hierro son vertidas directamente en el agua se hundirán hasta tocar el fondo. Si son vertidas sobre el azufre quedarán también flotando en la superficie sin siquiera sumergirse en el agua.
 Sin embargo si las limaduras de hierro están candentes y queman parte del azufre, este se fundirá permitiendo a las limaduras de hierro llegar al fondo del vaso. Equiparemos a partir de ahí la candencia del hierro con el karma que estamos quemando. El azufre sólido era el karma aún no cumplido que al fundirse y volverse azufre plástico-karma positivo-nos permitió sumergirnos en el agua hasta el fondo del vaso-o fundirnos con la energía vital o esencia cósmica-.
 Vamos a exponer otro ejemplo con el agua(Dios o la Energía Vital o la Energía Cósmica), el aceite(Lucifer) y una planta(los seres vivos del plano material). Las raíces de esta necesitan del agua para mantenerla viva. El aceite que es otro elemento no soluble en agua quedaría flotando en la superficie de la misma. Si las raíces de la planta están en el agua, aunque el tallo esté en el aceite, la planta vivirá. Si las raíces están sumergidas en el aceite la planta morirá.
 Ahora equiparemos al agua con la Energía Vital y a los distintos recipientes(cántaros, botellas, vasos, copas, escudillas, etc.)con las diferentes creencias que le tributan culto, cada una con sus dogmas y a su manera. Equiparemos, por ejemplo, a la copa con el hinduismo. Bebemos una copa de agua para aplacar nuestra sed y es el agua, no la copa, lo que nos mantiene en vida.

EL CIELO Y EL INFIERNO

 Otra cuestión bastante debatida, más que debatida discutida, es el tema del Infierno. ¿Qué es el Infierno?
 La definición que se da es “lugar de sufrimiento”.
 Sin embargo, hemos de tener en cuenta que no es un lugar físico ni material por cuanto los mismos teólogos afirman que no es el cuerpo si no el alma quien sufre. Visto así sería entonces un estado de conciencia. No obstante, si se estudian y se interpretan los pasajes y las escrituras adecuadamente ninguna de ellas habla de estancia eterna en ese plano.
 Veamos el origen de la palabra “infierno”.
 Dicha palabra deriva del vocablo “In Fernus” que significa interior o los estados interiores e inferiores de nuestro propio ser. En otras palabras los rincones ocultos del subconsciente o lo que la sociedad demasiado influida por la moral católica considera que es nuestra parte oscura y negativa. El verso “descendió a los infiernos como Orfeo” podría significar simplemente que realizó un trabajo interno viajando mentalmente a lo más profundo de sí mismo. Dicho descenso a los estados inferiores del ser o “katabasis” no tendría otro objetivo que autoexplorarnos a fin de separar el copo de la avena o realizar una alquimia interior o transmutación de la energía. Un aleccionador ejemplo de ello fue la experiencia llevada a cabo en Vallgorgina por el maestro ocultista Ricard Bru con dos iniciados que viajaron a lo más profundo de sí mismos en estado de hipnosis. Al viajar a nuestros propios estados inferiores-tal como estos sujetos narraron al despertar-descubrimos un verdadero ejército de monstruos poblando nuestra psique. Se trata de nuestros vicios, de nuestros impulsos...son a modo de espinas clavadas que conviene extraer. Es una forma de desnudarnos de nuestra supuesta perfección y liberarnos de un pesado fardo que nos impide avanzar en el camino de la evolución.
¿Pero qué papel juegan en esto Lucifer y Satán?
 Satán que es el arquetipo de la coagulación y la cristalización sería la materia a la que descendemos para purificarnos viviendo las experiencias terrenales que nos permitirán aprender. Sería entonces, el suelo que pisamos, las paredes entre las que residimos, el techo que nos cubre, el hielo que conserva los alimentos que tomamos para que no se pudran ni se pierdan antes de servirnos. En resumen, la misma tierra que nos proporciona los elementos básicos para nuestra existencia. Satán es el elemento tierra.
 Lucifer en oposición a la congelación y cristalización de Satán-palabras textuales de Manuel Seral Coca en su libro “Lucifer, símbolo oculto de la iniciación”, ediciones Fausí, 1987, ver bibliografía estudiada y recomendada-sería el impulso ígneo, sería la disolución de los elementos coagulantes y coagulados, sería el sol que deshace el hielo que conserva los alimentos, pero también el fuego utilizado para la cocción de los mismos. Sería el motor que impulsa nuestra evolución y que nos empuja hacia lo alto. Sería el elemento líquido opuesto a sólido(Satán). Ambos son enemigos, pero cada cual desempeña su papel en el plan cósmico. Lucifer sería el resto de los cuatro elementos de la naturaleza: fuego, aire y agua.
 Profundicemos ahora en el verdadero significado de la palabra “enemigo”.
 Esta palabra no tiene demasiado por no decir nada que ver con el ideal de las conductas sociales. Enemigo no es aquel con el que te llevas mal ni aquel otro que se recrea haciéndote la púa por algún motivo específico o simplemente porque le pasa por las narices. Enemigo quiere decir simplemente incompatible. En el taoísmo encontramos la amistad y la enemistad de ciertos elementos. Por ejemplo tendríamos el fuego que es enemigo de la madera porque la destruye(para transformarla en carbón), y la madera que es amiga del fuego porque lo aviva ayudándole a transmitir su calor. Sin embargo el fuego y el agua son enemigos porque el fuego seca el agua(transformándola en vapor) y el agua sofoca el fuego. Ello dependerá de cual de los dos elementos sea más patente en un momento puntual.
¿Entonces qué ocurre con el resto de demonios denominados Belcebú, Mefistófeles, Asmodeo y un largo etcétera de todos ellos?
 Volviendo a las enseñanzas de Ricard Bru todos estos nombres son arcanos o simbólicos. Mefisto que significa “el que rehuye la luz”-según una pieza teatral de Goethe, el diablo que firmó el pacto con el doctor Fausto-podría ser otra fuerza no compatible con la Energía Vital. El resto, y esto el iniciado y el maestro lo saben muy bien, no son entidades reales sino nombres que el pueblo y la tradición han asignado a fuerzas poco evolucionadas. Si prestamos atención a una lista que algunos demonólogos suelen dar- Abaddón, Adramelech, Ahpuch, Asmodeus, Astaroth, Baalberith, Balaam, Baphomet, Bast, Beelzebub, Behemoth, Dagón, Demogorgón, Fenriz, Gorgo, Ishtar, etc- la mayoría de estos nombres derivan de antiguos cultos paganos, pues a menudo sucede que los dioses representantes de cultos olvidados en el tiempo y en la historia ganan el apelativo de demonios, tal es el caso del ídolo templario Baphomet.
 El papel de estas fuerzas no es otro que el de ayudar al ser humano en su camino de la evolución hasta lograr fusionarse o encontrarse con el ser divino. Es el microcosmos que evoluciona hasta fusionarse con el Macrocosmos.
 Por lo que respecta al hecho de la tentación de Eva en el Paraíso podría tratarse de una mera alusión a cuando el hombre descubrió que era hombre simbolizado por el descubrimiento que la serpiente protagonista sugiere a esta pareja. Cuando el hombre toma consciencia de sí mismo y comienza a desplegar todas las facultades que hasta ese momento ha tenido adormecidas comienza a fabricar utensilios para cazar, descubre la utilidad del fuego para iniciar la cocción de los alimentos o aquellas piezas que se proporciona para poder subsistir. Pero al mismo tiempo se da cuenta de que puede hacer tanto el bien como el mal, o lo que es lo mismo descubre que puede crear y puede destruir y que lo que la mano del hombre ha hecho puede de igual forma destruirlo. Habiendo avanzado en su conocimiento de sí mismo, pero manteniendo aún su mente primitiva y en estado semisalvaje el instinto de supervivencia le llevará, lo mismo que caza y mata para alimentarse, a la aniquilación de su hermano si siente que su territorio está a punto de ser invadido por este y en consecuencia sus derechos están a punto de ser vulnerados. La parte invasora y atacante descubrirá asimismo que puede ganar un terreno que no le corresponde. Y que puede elegir entre la negociación, el convenio y el pacto en su parte positiva y el fraude, la estafa, el soborno, la amenaza y el chantaje en la parte negativa. Todo esto quedará para el futuro y para cuando el hombre entre en su fase civilizada. Mientras tanto los instintos primarios llevados hasta el paroxismo llevarán a esta criatura, como dijimos, a agredir a su hermano, sea para obtener algo de este, sea para impedir que este le quite lo que tiene.

 LUCIFER EN OTRAS CULTURAS.

 Una fusión entre la cultura bantú, el espiritismo, la magia india y algunos elementos rituales cristianos dio origen a la macumba. Más adelante el espiritismo ocultista contenido en esta evolucionó al encontrarse con la filosofía promulgada por una gran figura del espiritismo, Allán Kardec, que dio origen al llamado “espiritismo kardecista”. De esta forma la macumba evolucionó hacia lo que hoy conocemos como “Umbanda”-de “AUM” que significa “Dios” o “dioses” y “Bandha” que significa “congregación “, “grupo” o “asamblea”-y de igual forma a esta otra vertiente suya conocida como “Kimbanda” –de “Ki” y “nganga”-y hace referencia al que “es al mismo tiempo médico, profeta y hechicero”. El umbanda es el culto a los orixás, a los caboclos y a los pretos-velhos y el kimbanda es el culto a los exús y a las pomba giras. Los de la primera línea son respectivamente las divinidades del panteón africano sincretizadas con los santos católicos, los espíritus de los indígenas y los espíritus de antiguos esclavos africanos y los de la segunda línea son entes en estado de evolución cuya tarea consiste en ayudar al ser humano en su camino hacia el ser divino.
 El que parece ser el capitán o jefe de todos ellos-los exús y las pomba giras-recibe el nombre de Exú Rey, Mayoral o Lucifer y coincidiendo con el luciferismo ocultista, se le atribuye el papel de ayudar a los seres humanos en su evolución. Por lo que respecta a las Pomba Giras o su alter ego femenino estas en principio serían almas de mujeres que han vivido realmente en la tierra y han dejado una huella imborrable e impactante en la historia por acciones cometidas o por su peculiar forma de enfrentarse al mundo. Estas son invocadas a menudo en trabajos mágicos derivados de la kimbanda, a menudo aquellos relacionados con cuestiones de amor y sexualidad.


KIMBANDA: MAGIA ROJA Y LUCIFERISMO

 Dentro de este culto denominado Kimbanda se recurre junto a sus ritos ceremoniales destinados a ayudar a los participantes en su evolución espiritual a través de consultas, preguntas y respuestas del mismo modo que se obtienen conocimientos relativos al progreso espiritual en una instructiva reunión espiritista, a los trabajos mágicos destinados a resolver problemas amorosos o sexuales. Con la expresión “magia roja” se definen los trabajos y los rituales que son a menudo de fondo sexual(dado que el color rojo se relaciona con la pasión y la fogosidad, mientras que el rosa se relaciona con la parte romántica y sentimental, de ahí la expresión “magia rosa” para los trabajos mágicos de amor cuyo único objetivo es una unión de carácter sentimental o romántico). A través de estos trabajos se puede decir que se obtiene un beneficio triple, pues la entidad( exú o pomba gira) a la que pedimos ayuda en este sentido evoluciona por el bien que hace a la persona necesitada de esta ayuda y a la vez que damos un empuje a dicha entidad en el plano espiritual recibimos nosotros un empuje similar que nos hace quemar etapas y ganar puntos y de otra banda el beneficio realizado a la persona regresa a nosotros como un efecto boomerang positivo. Cuando por el contrario se solicita a través de estos trabajos un perjuicio para un ser odiado, aparte de que el efecto boomerang regresa a su punto de partida con unas desastrosas consecuencias, retrasamos la evolución de estos entes y a la vez tampoco evolucionamos nosotros.
 Estos rituales es lo que podríamos dar en llamar “luciferismo” o “magia luciferina” ya que mediante estos ritos y las peticiones que realizamos nos relacionamos con el elemento o la fuerza denominada Lucifer-representado por estos entes-para hacer magia en sus diversas variantes. Pomba Gira que es compañera sentimental o alter ego femenino de Exú o de “Lucifer” nos asistirá en nuestros trabajos de magia roja o magia de la pasión y la sexualidad cuyo objetivo es despertar y activar los chakras del amor y del sexo. El tantrismo o yoga del sexo podría ser una versión de lo que hemos dado en llamar “magia roja”.
 Sin embargo, otro vivo ejemplo de lo que estamos llamando “magia luciferina” se traduciría simplemente como “habilidad de negociación”. Podríamos decir que la magia “satánica” sería meramente el instinto de supervivencia y la magia luciferina la búsqueda inteligente del propio beneficio utilizando nuestros propios recursos internos.
 De todos los libros que he tenido oportunidad de leer hasta ahora del Maestro Juan, el más curioso de todos ellos es el de “La ruleta”. Nos enseña a explotar nuestras habilidades para no salir perdiendo de este arriesgado juego y al mismo tiempo nos ofrece un pequeño ritual en el que pactamos con Exú(Lucifer)para que nos guíe y nos inspire en tan emocionante aventura. Es sencillamente una petición seguida de una recompensa(las ofrendas que suelen darse a estas entidades como un puro, una moneda  y una copa de ron, por ejemplo)y no tiene nada que ver con los pactos diabólicos recogidos en los famosos “grimoires” que hoy día se siguen editando y vendiendo.
 Y ya que ha salido la palabra “diabólico” haremos un pequeño estudio del significado de la palabra “Diablo”. Uno de los vocablos de los que tenemos conocimiento es “duplo” que quiere decir “doble” y del que derivó la palabra “Diablo”. Sería pues, el doble, el reflejo, la sombra o la proyección de la Divinidad. Otro vocablo de origen griego es “diabolus” o “diábolo” que significa “fluyendo hacia abajo” como en el caso de la fuerza denominada Lucifer que no logra del todo proyectarse hacia lo alto y en consecuencia fluye en sentido inverso.



SATANISTAS, LUCIFERINOS, ADORADORES DE BELCEBÚ...¿QUÉ PASA CON ELLOS?

 A estas alturas del texto alguien se preguntará a qué tipo de entes adoran entonces estos círculos o grupos organizadores de rituales sangrientos, blasfemantes y profanadores.
 No tienen otro objetivo que dar rienda suelta a sus más bajos instintos o manifestar violentamente un desacuerdo con determinadas instituciones(como la iglesia católica en el caso de los grupos satanistas). Muchos de ellos desarrollan un concepto nazi de la propia humanidad escudándose en supuestas búsquedas de conocimientos esotéricos y ocultistas, a menudo sin diferenciar claramente esoterismo de ocultismo.
 Quién invoca se adentra en lo más profundo de sí mismo de donde pueden surgir los sueños más hermosos o las realidades más espantosas. El supuesto “emperador Lucifer” o “Rey Satán” al que pretenden evocar durante estos ritos no son más que el reflejo de nosotros mismos, una excusa para desinhibirnos o para exaltar instintos sexuales que quizás de otra manera deberíamos tener reprimidos. No existe en realidad lo que comúnmente denominamos “misa negra”(un sacerdote renegado como oficiante, una mujer desnuda como altar, oraciones y símbolos cristianos invertidos y un sacrificio sangriento a menudo de un animal o de un recién nacido) ni lo que más recientemente hemos denominado “misa roja”(rito de sangre destinado a alimentar a entes parásitos o vampíricos para que no pierdan su poder energético). Lo primero es característico de los grupos satanistas y lo segundo lo es de los grupos luciferinos (o así quieren llamarse unos y otros). Solamente existen asesinatos con ribetes ritualísticos que saltan de tanto en tanto a la prensa promoviendo un gran escándalo y poniendo en tela de juicio el verdadero conocimiento ocultista y esotérico. Por más que los grupos autodenominados “luciferinos” aduzcan que adoran a “Lucifer que es el portador de la luz” lo cierto es que de luz sus prácticas les aportan bien poco. Como tampoco tienen reparo en catalogar un rito sangriento típico de ellos con el apelativo de “magia roja”, lo cual se da con tanta frecuencia que los mismos magos conocedores profundos del ocultismo, el esoterismo, el hermetismo y la magia definen la magia roja como magia de sangre, lo mismo que definen luciferismo como adoración a Lucifer. Resumiendo: no existen sectas satánicas ni sectas luciferinas, si no más bien, grupos de mentes manipuladoras y manipulables que imitan rituales nigrománticos y vampíricos vistos en películas de terror pretendiendo mostrarlos como ritos de culto a Satán, Lucifer y tantos nombres como puedan encontrar en viejos tratados de magia evocatoria o como su mente atrofiada por la gran cantidad de droga que a menudo se consume durante sus reuniones sea capaz de concebir. En el mundo de la imaginación todo es válido y todo es posible.
 Y añado que no he pretendido en ningún momento y bajo ninguna circunstancia estar en posesión de la verdad absoluta, si no mostrar otros conceptos existentes sobre esta tan controvertida figura que es Lucifer.





Kiriel.






BIBLIOGRAFÍA ESTUDIADA Y RECOMENDADA

 Lucifer, símbolo oculto de la iniciación, Manuel Seral Coca, Ediciones Fausí
 La historia secreta de Lucifer, Lynk Picknett, Planeta
 El karma, Pierre Fontaine, Editors
 El esoterismo, Hans Krofer, Editors
 Las misas negras, Louis Adams, Editors
 El espiritismo brasileño, Pedro Mc Gregor, Ediciones Roca
 Trabajos de medianoche con Exú y Pomba Gira, Arcadio, Editorial Siete Llaves
 Rituales de magia blanca, Lucía Pavesi, De Vecchi
 La santería, magia y misterios del coco, Librooferta
 La hechicería, Serge Hutín, Martínez Roca
 Brujería y magia en América, Carlo Liberio del Zotti, Plaza & Janés
 Satanismo y brujería, vol. 1, Grupo Editorial Babilonia.
 Las claves de Lug, Joan Bosch, Protusa
 Exú, señor de los caminos, Joan Bosch, Protusa
 Pomba Gira, diosa del amor, Joan Bosch, Protusa
 La ruleta, Joan Bosch, Protusa
 El Diablo. El síndrome del Maligno, Manuel Carballal y Gabriel Carrión, Ediciones Júcar.
El gran libro del tarot, Valerio Sanfo, De Vecchi
El principio era el fin, Oscar Kiss Maerth, Barral Editores

 REVISTAS

Ritos y Tradiciones Universales del Hombre( Artículo “Viaje al Infierno” de Ricard González Bru)
Más Allá (Artículo “El demonio está aquí” de Félix Gracia)




***CURSOS***

-MAGIA BLANCA, ROJA Y VERDE.
-TAROT CABALÍSTICO Y DE CRECIMIENTO PERSONAL.
-LUCIFERISMO.
-NUMEROLOGÍA.
-ESOTERISMO.
-OCULTISMO.
-CÁBALA.
-REENCARNACIÓN Y KARMA.

Entrega de dossier, certificado de asistencia y diploma. Consultar precios en la siguiente dirección de correo electrónico: iemanjaoxum@hotmail.com  









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